Gusano cabezudo (<em>Capnodis tenebrionis</em> Linnaeus)

Gusano cabezudo (Capnodis tenebrionis Linnaeus)

AGENTE CAUSAL:

Coleóptero de la familia Buprestidae que ataca a los frutales de hueso, preferentemente: albaricoquero, ciruelo, cerezo, almendro (var. Dulce), endrino y espino albar. Y en menor medida a frutales de pepita: manzano y peral (solo hay daños excepcionalmente). No afecta a olivos, higueras y cítricos.

Adultos:

  • Longitud de 15-30 mm, siendo las hembras de mayor tamaño. Color negro mate, cabeza ancha, tórax voluminoso, más ancho que largo y pruina blanca. Élitros duros y punteados terminando en punta roma.

 

Huevos:

  • Ovoides, de 1,5 mm de longitud por 1 mm de diámetro. Color blanquecino.
  • Puesta en el suelo alrededor del árbol en una circunferencia de 50 cm. Cada hembra deposita 250-300 huevos y muere a los 3-4 días.

 

Larvas:

  • Ápoda, carnosa, blanca, aplastada y con fuertes mandíbulas negras en el protórax (dejan surco en forma de V al morder). Longitud de 1 mm a 60-65 mm al final del desarrollo. Duración en estado de larva entre 1 y 2 años.

 

Preninfa:

  • La larva se contrae, vira de color blanco a marfil y se endurece. Dura 13 días aproximadamente.

 

Ninfa:

  • Los élitros se van oscureciendo y adquieren mayor dureza. Duración: 20-25 días.

 

CICLO, SÍNTOMAS Y DAÑOS:

  • Durante el invierno, los adultos están escondidos en el suelo y entre matorrales, piedras y otros refugios. Las larvas, en el cuello y las raíces principales del árbol (aparece en galerías doblada en forma de ¿U¿).
  • El agua es un factor limitante. Años muy lluviosos o parcelas con riego producen mayor mortalidad de las larvas.
  • Los árboles presentan un estado de decaimiento general, ramos deprimidos, hojas amarillentas y mala vegetación.
  • Órganos vegetativos de la parte aérea: Los síntomas iniciales se detectan por lesiones producidas por los adultos al alimentarse sobre hojas, brotes y hojas sin pedúnculo caídas en el suelo.
  • Cuello y raíces principales: La acción de las larvas en esta zona, ocasiona en la parte aérea: debilitamiento general, clorosis, defoliaciones prematuras por la destrucción de los tejidos conductores.
  • El árbol se va secando por sectores, muere cuando los daños afectan a todo el perímetro del cuello.

 

LUCHA INTEGRADA:

Medidas preventivas:

  • Vigorizar los árboles con riegos y abonados, elección de los patrones de raíces profundas y pivotantes, eliminación de las proximidades de malas hierbas y especies de rosales silvestres.
  • Incrementar frecuencia de los riegos.
  • En otoño, por la mayor presencia de adultos sobre el arbolado, recogida de adultos sobre árboles.
  • Cubrición de la base del tronco de los árboles con plástico o malla geotextil para impedir que la puesta de los adultos sea efectiva
  • Eliminar árboles muy atacados quemando las raíces principales. Evitar árboles secos recién cortados en campo (refugio de larvas).
  • Mediante una formulación a base de nemátodos entomopatógenos del género Steinernema o quitosano.

 

Umbral de tratamiento para lucha química:

  • El control más eficaz contra los adultos se efectúa en dos momentos clave:  cuando los adultos invernantes hayan salido de sus refugios (marzo-mayo), o cuando emergen los nuevos adultos (agosto hasta hibernación).
  • Utilizar únicamente productos autorizados e inscritos en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios. Consultar el Registro antes de cualquier aplicación:

 

                          http://www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/sanidad-vegetal/productos-fitosanitarios/registro/menu.asp

 

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